EA 845 - Investigan por fraude a funcionarios de energía atómica

Separan a funcionarios del área nuclear acusados de corrupción

Suspendieron al gerente general de la CNEA y al jefe de una empresa pública



El escándalo por las denuncias de corrupción en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) hizo temblar la estructura del máximo organismo nuclear y dos importantes funcionarios fueron suspendidos. Uno es el gerente general de la comisión, Rubén Calabrese; el otro, el presidente de la empresa estatal Dioxitek, Santiago Morazzo. 

Están acusados de haber intervenido en una maniobra que posibilitó un desvío millonario de fondos. La suspensión "preventiva" por 30 días fue ordenada por el presidente de la CNEA, José Abriata, ante el avance de una causa judicial que investiga a la cúpula del organismo por una presunta malversación de 6 millones de pesos. Esos fondos estaban destinados a brindar "asistencia" para terminar la central atómica Atucha II, que lleva 27 años en obra. La CNEA recibió ese dinero para brindar capacitación y apoyo técnico a la empresa que construye la central. 

Pero decidió tercerizar el contrato y recurrió a Dioxitek S.A., que pertenece a la CNEA en un 99 por ciento. Le transfirió para ese fin los 6 millones de pesos. La Justicia lleva varios meses investigando si esta maniobra defraudó al Estado y la Sindicatura General de la Nación (Sigen) le pidió explicaciones a Abriata el mes pasado. Fue entonces cuando la CNEA abrió un sumario. La decisión de suspender a los funcionarios llegaría más tarde.

Según fuentes de la CNEA, Abriata se enteró el viernes, por una llamada de LA NACIÓN, de que el caso se haría público. Resolvió no hacer declaraciones, pero sí tomar medidas. Antes de subir al avión que lo llevaría a su casa, en Bariloche, preparó un proyecto de resolución para suspender a los dos funcionarios. La decisión fue publicada el martes en el boletín administrativo del organismo. Tanto la CNEA como Dioxitek son entes descentralizados bajo la órbita del Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido. Ese ministerio informó que se había presentado como querellante en las causas judiciales que investigan la maniobra. 

Consultados sobre la suspensión, fuentes del ministerio a cargo de De Vido dijeron que fue "una decisión administrativa para deslindar responsabilidades". No informaron si las denuncias complican el futuro de Abriata como director de la CNEA. La información sobre el desplazamiento de los dos funcionarios sospechados fue escueta: "Se dispone la suspensión preventiva por el término de 30 días de los agentes doctor Carlos Rubén Calabrese y licenciado Santiago Máximo Morazzo, de acuerdo a lo establecido en el artículo 57 de la resolución de directorio 42/99". Aunque no se publicaron los fundamentos y Abriata desistió de hablar con LA NACION, fuentes interiorizadas con el caso indicaron que la justificación remite al avance de la causa abierta por la jueza María Servini de Cubría, hoy delegada en la fiscalía de Guillermo Marijuán.

El miércoles Morazzo y Calabrese recibieron cartas documento que les informaban la suspensión. Calabrese tiene 49 años, es egresado del Instituto Balseiro y cursó una maestría en ingeniería nuclear. Dirigió el Centro Atómico Ezeiza y se desempeñó en las centrales de Atucha I y Embalse. Trabajó en el exterior y es profesor universitario. Morazzo es químico y militó en el peronismo. En los 70 -ya trabajaba en la CNEA- fue detenido por la dictadura. Cuando recuperó la libertad, se exilió en Italia y trabajó para el organismo de energía atómica de ese país. Durante la actual administración se reincorporó a la comisión, desde la presidencia de Dioxitek. 

LA NACION se comunicó con los dos funcionarios, pero optaron por no hacer declaraciones. Calabrese informó que presentó un recurso de reconsideración para que se dejara sin efecto la suspensión. Juzgó arbitraria la decisión, según relató a LA NACION una fuente que leyó el escrito. En su defensa, dijo que él acababa de ingresar a la comisión cuando fue el traspaso de fondos cuestionado y que no había intervenido en la decisión. Además de la causa de Servini, hay otros dos expedientes vinculados al tema. 

Uno a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi, abierto por una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans (que ayer sumó nuevos documentos al caso), y otro en poder de Rodolfo Canicoba Corral, que también investiga el uso de facturas falsas en la CNEA. La Justicia avanza en un mal momento para un escándalo. La semana próxima viajará a Buenos Aires el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el egipcio Mohammed el-Baradei. Prevé reunirse con la plana mayor del Gobierno y con Abriata.

Por Paz Rodríguez Niell
Fuente : Redacción de LA NACIÓN 
Fecha  : Sábado 24 de noviembre de 2007

http://www.lanacion.com.ar/965206-separan-a-funcionarios-del-area-nuclear-acusados-de-corrupcion



Investigan por fraude a autoridades de energía atómica


Funcionarios de la CNEA están acusados de haber desviado dinero que estaba destinado a brindar "asistencia" para finalizar la central atómica. Los detalles de la causa.

La Justicia investiga por una presunta malversación de fondos millonarios a las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en tres causas que avanzan en forma paralela. Las autoridades de la CNEA, el organismo responsable de la investigación y el desarrollo nuclear, están acusadas de haber desviado fondos que estaban destinados a brindar "asistencia" para terminar la central atómica Atucha II, obra que lleva 27 años en construcción. 

La empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), responsable de la obra de Atucha, se comprometió a pagarle a la CNEA seis millones de pesos en concepto de capacitación, "previa certificación" de que estaba cumpliendo su parte. Pero la CNEA advirtió que con el fin de "garantizar el cumplimiento de los cronogramas" previstos para terminar la central necesitaba subcontratar a otra empresa, y transfirió a Dioxitek S.A. (empresa que le pertenece) los $ 6.100.000 que recibió de NASA como contraprestación por el concepto de capacitación.

Según informa hoy el diario La Nación, la Justicia sospecha que con esta maniobra se estafó al Estado. Por eso, a pedido del fiscal Guillermo Marijuán, la jueza federal María Romilda Servini de Cubría allanó la Comisión, Dioxitek y NASA. La documentación que respalda los gastos en el marco del convenio es deficiente. Dioxitek remodeló oficinas y compró muebles, y no hay constancia de que haya cumplido con la "compulsa de oferentes" que exigen las normas. 

También, a pesar de que el convenio preveía que se capacitará a profesionales en materia nuclear, "se contrató a empleados administrativos, choferes y secretarios privados", según dijo un funcionario con acceso al expediente. Pero no sólo la Justicia tiene sospechas: el Gobierno también cree que puede haber habido una maniobra ilegal. La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) preparó un informe en el que advierte de irregularidades en el manejo de este dinero, y el Ministerio de Planificación Federal abrió "sumarios administrativos en la CNEA" por este caso. 

En los próximos días, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, responsable de otro de los expedientes que investiga el caso, resolverá si acepta darle el status de querellante al ministerio que dirige Julio De Vido. La investigación de la SIGEN es la base de la tercera de las causas sobre el destino de los 6 millones de pesos. Se inició la semana pasada por una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans, y quedó ratificada en el juzgado federal de Marcelo Martínez de Giorgi.

Fuente : La Séptima Info
Fecha  : 18/11/2007

http://www.laseptima.info/noticias/4874
https://www.asteriscos.tv/noticia-10165.html



Por presunto desvío de fondos, separan a un gerente de la CNEA

Seis millones de pesos en juego en la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Un funcionario de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fue apartado ayer de su cargo luego de sospechas sobre irregularidades en el organismo. Se trata del ingeniero Santiago Morazzo, según él mismo confirmó a Clarín. Morazzo, quien ya había sido suspendido provisoriamente, ocupaba un cargo gerencial en la CNEA a partir de su condición de presidente de la empresa estatal Dioxitek, que pertenece a la Comisión en un 99 por ciento. "Todo ocurrió en circunstancias muy extrañas", comentó Morazzo. También había sido suspendido preventivamente Carlos Rubén Calabrese, gerente general de la CNEA.

Morazzo habría sido apartado de manera definitiva por decisión del presidente de la Comisión, José Abriata, ante el avance de una causa judicial que investiga una presunta malversación de 6 millones de pesos. Esos fondos estaban destinados a brindar asistencia para terminar la central atómica Atucha II, que lleva 27 años en obra. 

La investigación en la CNEA se precipitó a mediados de noviembre, cuando el abogado Ricardo Monner Sans denunció las presuntas irregularidades. La denuncia, a su vez, se basaba en un informe de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Quedó radicada ante el Juzgado Federal Nø 8, a cargo del juez subrogante Marcelo Martínez de Giorgi, y del fiscal federal Carlos Rívolo. Allí se advierte sobre una supuesta triangulación en el aporte económico destinada a evadir controles. 

Ese mecanismo -según la denuncia- se habría realizado a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica con otras dos empresas: Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y Dioxitek S.A. Por similares episodios hay otras dos causas abiertas: una en el juzgado federal de María Servini de Cubría y otra ante el de Rodolfo Canicoba Corral. La semana pasada, trascendió que el Ministerio de Planificación Federal se había presentado como querellante en estos sumarios. 

Morazzo, quien aseguró que no se considera imputado en ninguna de esas causas, es químico y militó en el peronismo. Durante la dictadura, cuando ya trabajaba en la CNEA, fue detenido y debió exiliarse en Italia. Trabajó para el organismo de energía atómica de ese país. Durante la actual administración se reincorporó a la comisión, desde la presidencia de Dioxitek. Calabrese -que seguirá en el cargo- tiene 49 años, es egresado del Instituto Balseiro y cursó una maestría en ingeniería nuclear. Dirigió el Centro Atómico Ezeiza y se desempeñó en las centrales de Atucha I y Embalse. Es profesor universitario.

Provisoriamente, Morazzo será reemplazado por el ingeniero Pablo Navarro, procedente de la regional Córdoba de la CNEA, informaron fuentes del organismo.

Fuente : Edant Clarin
Fecha  : 01/12/2007

http://edant.clarin.com/diario/2007/12/01/elpais/p-02001.htm

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