EA 865 - Quién es Nelson Lazarte, el desconocido que se convirtió en mano derecha de Baratta

Quién es Nelson Lazarte, el desconocido empleado de mesa de entrada que se convirtió en mano derecha de Baratta



Marcelo Mindlin ya se había consolidado por aquellos días como uno de los grandes empresarios de la Argentina, con negocios en electricidad que iban desde la generación de energía hasta la conducción de Edenor. Como contrapeso de su ascenso en el mundo corporativo, tenía una escasa llegada cotidiana a los funcionarios que tallaban en materia energética. 

Esa regla se aplicaba a su relación con el exministro Julio De Vido, pero también a su número dos, Roberto Baratta, que mantenía una curiosa distancia con uno de los barones del negocio energético argentino. Cuando no estaba molesto por ese destrato, Mindlin bromeaba entre sus allegados cuando y les decía: "Pedile a Nelson que me llame".

Se refería a Nelson Lazarte, secretario privado de Baratta, quien le atendía los llamados y funcionó durante años como su sombra, con jornadas de trabajo que comenzaban por la mañana y podían terminar a medianoche. Varios empresarios repiten una historia similar.

El nombre de Lazarte está señalado en la investigación denominada "Los cuadernos de las coimas", que dio a conocer hoy LA NACION, como uno de los frecuentes acompañantes de Baratta en su recorrido de recolección de dinero.

La carrera de Lazarte tiene el sello de la selección de personal que imperaba en la cúpula del Ministerio de Planificación, más habituado a priorizar la lealtad que el currículum. El propio De Vido eligió como su mano derecha a Baratta, un licenciado en Comercio Exterior que manejaba un taxi y se convirtió en el hombre de confianza del ministro más fuerte del kirchnerismo, por encima de otros nombres con más trajín técnico y político.

Con una lógica similar, Baratta escogió a Lazarte para acompañarlo, un empleado del Palacio de Hacienda que trabajaba en la mesa de entradas, uno de los escalones más bajos de la carrera pública.

La fidelidad a su jefe, sin embargo, no hizo que Lazarte copiara el temperamento de Baratta, acostumbrado a dispensar malos tratos, buscar resultados mediante presiones sin justificación técnica y dueño de una altanería constatada por varios hombres de negocios. En cambio, quienes trataron con Lazarte lo señalan como una persona humilde, diferente también de José María Olazagasti, el secretario privado de De Vido.

Un fragmento de las anotaciones del remisero Oscar Centeno del 11 de agosto de 2010 se refiere a Lazarte de la siguiente forma: "Del Ministerio lo llevé al Lic. a su depto. También vino con nosotros Nelson Lazarte. El Lic. lo llamó a Hernán Gómez para que lo espere en la puerta del edificio donde vive. 

Hernán llevó el bolso con la recaudación, el Lic subió a su depto y bajó con otro bolso con dinero, subió todo a mi auto y fuimos para la Quinta de Olivos, entramos y el Lic. bajó con Nelson a entrevistarse con el Dr. Néstor Kirchner, mientras yo esperaba en el auto con los bolsos le conté y había fajos de 100.000 dólares, cada bolso contenía: uno tenía 800.000 dólares (ochocientos mil dólares) y en el otro había 700.000 dólares (setecientos mil dólares). 

Al término de los 20' subieron el Lic Baratta y Daniel Muñoz, el Lic vino a mi auto y retiró los bolsos y se los entregó a Daniel Muñoz, quien los subió a una camioneta; luego el Lic Baratta tuvo una reunión con el Dr. Néstor Kirchner y luego lo llevé a su depto. Nelson se fue en otro auto cuando llegamos al domicilio del Lic. y yo me fui a casa".

LA NACIÓN intentó sin éxito contactarse con Lazarte.

Por: Pablo Fernández Blanco
Fecha: 1 de agosto de 2018 • 12:20 horas
Fuente : La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/2158243-quien-es-nelson-lazarte-el-empleado-de-mesa-de-entrada-que-se-convirtio-en-mano-derecha-de-baratta



De Villa La Rana a los cuadernos de las coimas: el curioso caso del secretario de Roberto Baratta

Nelson Lazarte, mano derecha de la mano derecha de Julio De Vido, está acusado de ser el cobrador de 68 sobornos de grandes empresarios. Cómo pasó de ser maestro mayor de obras a viajar en el remis de Oscar Centeno


Octubre de 2018: Lazarte tras ser arrestado por la Federal (Gustavo Gavotti)

No todo funcionario de la era kirchnerista fue un soldado del discurso. “Yo no vengo a victimizarse ni a hablar de lawfare”, dijo Nelson Lazarte en su indagatoria en la causa de los cuadernos de las coimas. “No me interesa porque no soy político y nunca lo fui”, continuó en Comodoro Py.

En aquella declaración, aseguró que vivía a la vera de una zona feroz del conurbano, que el millonario embargo en su contra lo asfixiaba. En los días a bordo del Toyota Corolla de Oscar Centeno, Lazarte era el secretario personal de Roberto Baratta, mano derecha de Julio De Vido y su subsecretario de Coordinación en el Ministerio de Planificación, el templo final de la obra pública en la Argentina. Era la mano derecha de la mano derecha, y, para la Justicia, el cobrador del cobrador. Centeno dijo en su propia indagatoria que Baratta “en una época, por temor a ser extorsionado o filmado por algún empresario, puso a un chico a hacer las recaudaciones”.

Ese “chico”, precisamente, era Nelson Javier Lazarte. No era tan chico, en verdad. A mediados de 2015, cuando Centeno dejó de escribir sus cuadernos, Nelson Javier tenía 37 años.

Este 6 de noviembre, Lazarte será enjuiciado por el Tribunal Oral Federal N°7 -junto a su viejo jefe, junto a De Vido y Cristina Fernández de Kirchner y más de 70 imputados, entre ellos muchos de los empresarios que reconocieron haber pagado las coimas-, acusado por el fallecido juez Claudio Bonadio de ser un miembro de la presunta asociación ilícita, un valijero, partícipe necesario del cobro de 68 coimas. El pedido de elevación a juicio de los fiscales Carlos Stornelli lo menciona 406 veces.

A lo largo de su discurso, Lazarte sostuvo que él no se llevó un solo peso de todas esos sobres, que fue, en todo caso, un empleado leal. Sería una historia de obediencia debida. Pero en la Argentina, la obediencia debida, al menos para las fuerzas armadas y de seguridad, ya no existe.


Septiembre de 2018: Lazarte en otro traslado a Comodoro Py (Manuel Cortina)

Y un día, Néstor

A Lazarte, al menos de acuerdo a sus registros laborales, el Ministerio de Planificación regenteado por De Vido le dio el primer trabajo en blanco que tuvo en su vida. A fines de julio de 2003, Lazarte vivía en Villa La Rana, en el partido de San Martín. Era maestro mayor de obra en la construcción. “Ganaba bien, pero el trabajo era muy pesado y no tenía obra social ni para mis hijos ni para mi esposa”, contó la primera vez que declaró en la causa de los cuadernos, apenas quedó detenido.

“En esos mismos días me entero de que estaba el presidente Néstor Kirchner en un centro de jubilados cerca de casa y se me da por escribir una carta pidiéndole trabajo. Fue así que se comunicaron conmigo y al otro día me citaron en la Casa de Gobierno. Ahí me derivaron al Ministerio de Planificación donde me entiende uno de los secretarios, quién era uno de los hijos de De Vido, y me toma la entrevista Baratta. De ahí me mandó a trabajar a la mesa de Entradas General del ministerio como cadete/auxiliar administrativo”, continuó: “Más o menos en 2008 terminé la secundaria y Baratta me ofreció trabajar en la secretaría privada de Coordinación, donde también hacía de cadete y atendía los teléfonos”.

Con el tiempo, Lazarte, nacido en Chaco, fue mucho más que un cadete. Construyó una sintonía de confianza con sus jefes. Las supuestas coimas que le imputan a CFK, por ejemplo, pasaron por las manos de Lazarte.

Una parte del pedido de elevación a juicio de Stornelli ilustra el pasamanos. Las mayúsculas le corresponden.


De Vido y Baratta, jefes de Lazarte

“Tengo por cierto y demostrado que Cristina Elisabet FERNÁNDEZ, por entonces Presidente de la República Argentina intervino, en carácter de coautora en la recepción de sumas de dinero -que rondarían los quinientos mil dólares (USD 500.000)-, que Carlos Guillermo Enrique WAGNER, presidente del Directorio de la sociedad ESUCO S.A., entregó a Roberto BARATTA -con la colaboración de Nelson LAZARTE- el día 2 de junio de 2010 en la calle San José de esta ciudad, y que éstos entregaron a Héctor Daniel MUÑOZ ese mismo día en la Quinta de Olivos, con el fin de que los funcionarios que integraran la asociación ilícita mencionada en el punto precedente hicieran o dejaran de hacer algo atinente a sus funciones en beneficio de dicha empresa".

Lazarte figura, también, en la cadena de pagos otra presunta coima entregada en 2010 a CFK por los directivos de la firma Electroingeniería SA. El monto: cuatro millones de dólares. También, se acusa a Lazarte de haber entregado dinero de los presuntos sobornos que llegaron a De Vido. El secretario personal de Baratta habría embolsado, según la investigación, sobornos de pesos pesados de la industria como Enrique Pescarmona, Armando Losón o Juan Carlos de Goycochea, del grupo Isolux.

Se lo menciona, también, en la cadena de pagos realizados por Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri.


Enrique Pescarmona, acusado de pagar coimas que pasaron por las manos de Lazarte

Ni un peso para mí

Sin embargo, a pesar de todos estos millones de dólares que pasaron por sus manos, desde oficinas y estacionamientos en Puerto Madero hasta la Quinta de Olivos, durante al menos cinco años, Lazarte asegura que no recibió un solo peso.

En su indagatoria, afirmó:

“Los fines de la asociación ilícita, según el expediente, eran el enriquecimiento de sus integrantes y la comisión de otros delitos. No es mi caso, como ya quedó demostrado con el informe que presentaron anteriormente mis abogados sobre cargo de los cohechos ni las dádivas. Como no tenía una posición de jerarquía mi patrimonio y forma de vida. O sea, no me enriquecí”.

“Puedo mirarlo a los ojos y decirle con total tranquilidad que no robé a nadie ni obtuve beneficios del estado, mi familia o yo-, ni antes ni ahora. Tampoco lavé dinero, no tengo propiedades en el exterior, no figuro en los ‘Panamá Papers’, no tengo empresas ni acciones. Jamás extorsioné a ningún empresario ni funcionario. No participé de ninguna reunión para el reparto de obra pública ni reparto de dinero. No vivo en Puerto Madero, no tengo casa con pileta, no vivo en un country. Nunca cambié mi nivel de vida. Era un simple trabajador que cumplía las órdenes", finalizó.

Hoy, en 2025, Lazarte todavía trabaja en el Estado, con un empleo en blanco, de acuerdo a registros consultados por Infobae.

Por : Federico Fahsbender
Fecha  : 16 Sep, 2025  - 03:31 a.m. AR
Fuente : Infobae

https://www.infobae.com/judiciales/2025/09/16/de-villa-la-rana-a-los-cuadernos-de-las-coimas-el-curioso-caso-del-secretario-de-roberto-baratta/



Nelson Lazarte, un valijero con cargo


El secretario de Baratta que lo acompañó en la recaudación del Cuadernogate conserva un trabajo en el Estado tras su liberación.


Nelson Lazarte

Fue menos de un año, pero para Nélson Lazarte no cambiaron muchas cosas. De hecho, cuando el 15 de abril logró, finalmente, la excarcelación y salió caminando de la cárcel de Ezeiza, conservaba su trabajo. Lazarte había quedado en el centro del escándalo de los cuadernos, y cayó detenido en la primera redada que hicieron las fuerzas de seguridad en agosto pasado.

Tenía sentido: según las anotaciones del chofer Oscar Centeno, Lazarte, el secretario de Roberto Baratta, era parte clave del circuito de entregas de dinero que hacían varios empresarios de la construcción durante la gestión kirchnerista. Desde que salió intentó retomar su vida y su trabajo en el Estado, donde dependía de un importante hombre del mundo judicial K, pero el plan no salió exactamente como lo planeaba: lo cambiaron de puesto, pero eso sí, por lo menos sigue trabajando para el Estado.

Lazarte, que antes de entrar en el Estado trabajaba de albañil, esperaba reinsertarse en su viejo puesto al salir de prisión. Pero su lugar en la Auditoría General de la Nación (AGN), donde pertenecía a la vocalía de Javier Fernández, señalado en los pasillos de Comodoro Py como un ex operador kirchnerista en la Justicia durante el gobierno anterior, se complicó: el 20 de mayo, Fernández solicitó que lo movieran de lugar y que dejara de depender de él. ¿Se lo quiso sacar de encima o le hiza un favor?


Laberinto. Es probable que las relaciones entre el auditor y su ex empleado no estén pasando por su mejor momento, pero al menos no lo dejó en la calle. Es que por esa vinculación Fernández terminó complicado en la causa de los cuadernos: según las anotaciones de Centeno, entre el 2 de agosto de 2013 y el 7 de agosto del mismo año, “Nelson le llevó dinero a Fernández a su casa, en la calle Andonaegui”, operación que, según el chofer, también se dio el 16 de julio de aquel año en el mismo domicilio. Es un dato llamativo, que llevó al juez Claudio Bonadio a procesarlo: el auditor es uno de los pocos que, en la trama que revela Centeno, recibe dólares en cambio de entregarlos, como hacía la mayoría de los involucrados. Fernández sintió el golpe de cerca, y se pidió, en agosto de 2018, una licencia de dos meses en la AGN por una recaída de un “síndrome de estrés postraumático”.

Quizás el auditor revivió el mal trago cuando Lazarte volvió a pisar el edificio de la avenida Rivadavia, cercano al Congreso. Tal vez por eso le envió un memorando, el 20 de mayo, al licenciado Pablo Pérez de Celis, gerente de administración y finanzas de la AGN, titulado “designación”. “Por medio del presente se solicita, a partir de la fecha, asignar al agente Nelson Javier Lazarte, al Departamento de Infraestructura, dependiente de la Gerencia de Administración y Finanzas”, dice el escrito oficial. En esos pasillos cuentan que el ex secretario de Baratta vive con temor todos estos movimientos. “El tipo está tirado, no tiene un solo peso. Necesita el trabajo”, cuentan. Además, cobrar un sueldo fijo a fin de mes no parecería ser el único problema: según pudo averiguar NOTICIAS, Lazarte enfrenta un sumario interno en la AGN, por el hecho de estar procesado en una causa judicial. Si la investigación avanza, y si, en un futuro, Lazarte tiene una condena firme por el escándalo de los cuadernos, perdería su trabajo.



Identikit. Lazarte es un personaje clave en la trama del Cuadernogate. Según revelan las anotaciones de Centeno, el hombre que recuperó hace poco su libertad era importante en el circuito de recolección de dinero que comandaba Baratta, la mano derecha del ex ministro de Planificación Julio De Vido. En esos textos se relatan supuestos viajes en los que Lazarte acompaña a su jefe, ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión, a juntar bolsos con dólares de distintos empresarios.

Cuenta Centeno en una anotación del 11 de agosto de 2010: “Del Ministerio lo llevé al Licenciado a su departamento. También vino con nosotros Nelson Lazarte. Fuimos para la Quinta de Olivos, entramos y el Licenciado bajó con Nelson a entrevistarse con el Doctor Néstor Kirchner, mientras yo esperaba en el auto con bolsos. Los conté y había fajos de 100.000 dólares, y cada bolso contenía: uno tenía 800.000 dólares y en el otro había 700.000 dólares”. Este modus operandi se repite a lo largo de los ocho cuadernos que escribió Centeno.

Por estas revelaciones, el 1° de agosto pasado detuvieron a Lazarte en la localidad de San Andrés, en la provincia de Buenos Aires. El ex secretario de Baratta negó todas las acusaciones que le hacía el fiscal Carlos Stornelli durante la investigación. “No vi nada de esos montos millonarios que se mencionan, y lo demuestra mi patrimonio y mi condición de vida. Vivo a tres cuadras de una villa de emergencia. Al momento del allanamiento no me secuestraron obras de arte, ni dólares, ni autos de alta gama. Eso demuestra mi condición de vida, que es humilde”, se defendió ante Bonadio.

Aunque en abril autorizaron su excarcelación de Ezeiza, donde compartió el pabellón D con Lázaro Báez, su contador Daniel Pérez Gadín y el propio Baratta, la Cámara Federal mantuvo el embargo que pesa sobre Lazarte. Por lo menos, por ahora, tiene trabajo.

Baez. "Todo lo que tuve es de una sola persona que está arriba”. La frase de Lázaro Báez que dio a conocer el periodista Nicolás Wiñazki en TN produjo un cimbronazo político. La escucha, grabada en un teléfono pinchado en el pabellón de Ezeiza, donde se aloja el empresario K, por una causa de narcotráfico, marcaría la primera vez que Báez confiesa su condición de testaferro del ex matrimonio presidencial.

“Me lo dio para que lo administre y no lo supe administrar quizás en la forma adecuada que él quiso. Y cometí errores que cometí y quizás por eso estoy donde estoy”, sentenciaba. Por la presunta revelación, la Unidad de Información Financiera pidió que la escucha sea incorporada como prueba en la causa de la denominada "ruta del dinero K”. Báez, mientras tanto, aseguró que la frase nunca existió.

Rodis Recalt, Periodista de política y columnista de Radio Perfil.
Fecha : 03/06/2019
Fuente : Noticias

https://noticias.perfil.com/noticias/politica/2019-06-03-nelson-lazarte-un-valijero-con-cargo.phtml

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