492 - Los treintañeros Vignati y De Vido

1.- Cinco hermanos ligados a De Vido, millonarios en tiempo récord

Los treintañeros Vignati lograron jugosos contratos agrícolas con Venezuela desde 2009. Ahora tienen 12 firmas.


Sospechas de corrupción
Clarin.com - Política - 13/07/16 
Matías Longoni


Roberto Vignati en junio de 2016, al recibir el premio por una carrera ganada por uno de los caballos de su stud Juan Antonio.

Roberto Vignati (37 años) es el mayor de cinco hermanos: María Isabel (35), Julián (34), Gabriel (32) y María Eugenia (31). Todos los conocen en Arteaga, el pacífico pueblito santafesino de 2.500 habitantes que los vio crecer. Lo que nadie puede explicarse allí es cómo hicieron para volverse millonarios de la noche a la mañana, a punto tal de que ya administran el lujoso Hotel Park Hyatt Casino de Mendoza, han incursionado en las actividades petroleras y dicen poseer la más completa colección de camisetas de fútbol de todo el mundo. Se sabe sí como comenzó todo: con una serie de lucrativos contratos obtenidos con el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. Aunque el hombre fuerte en los negocios con el chavismo, Julio De Vido, negó siempre haber intercedido a favor de los Vignati, una fotografía que en 2014 colgó en las redes sociales María Gabriela Chávez, la hija del fallecido líder venezolano, muestra que los jóvenes de Arteaga tenían trato directo con ambos gobiernos. "Mis hermanos argentinos", llama Gabriela a los Vignati, quienes aparecen abrazados además con el ex embajador Carlos Cheppi (un hombre de De Vido) en la sede diplomática en Caracas. Pero el vínculo con De Vido es todavía más sólido: varias empresas de este clan colocan publicidad desde hace años -y en todas las ediciones- en la revista sobre responsabilidad social FONRES de Alessandra Minicelli, la esposa del poderoso ex ministro de Planificación. 


Fotografía que muestra a los hermanos Roberto y maría Eugenia Vignati, favorecidos con muchos negocios con Venezuela, junto a María Gabriela Chávez, hija del ex presidente de ese país, y el ex embajador en caracas, carlos Cheppi. Hasta bien entrado 2009, ninguno de los Vignati tenía participación accionaria en empresa alguna. Roberto era un simple empleado de Talleres Marisa SRL, una fábrica de silos de Arteaga fundada por su abuelo materno. Fue en ese rol que empezó a viajar hacia Venezuela, donde logró cerrar desde 2008 los primeros negocios con la empresa socialista Leguminosas del Alba SA. Luego, en 2012, comenzó a actuar como intermediario en las exportaciones de maquinaria agrícola. Pero el gran golpe lo dio un par de años después, cuando logró exportar miles de toneladas de arroz y maíz a ese país con notables sobreprecios de hasta el 80%. Esas operaciones sospechosas, que fueron reveladas por una investigación de Clarín, se hicieron a través de la empresa Bioart SA, la primera sociedad de la que participan los hermanos. De Bioart SA ya no quedan rastros en la nueva conformación del flamante grupo creado por los jóvenes: por las sospechas la borraron de un plumazo. El nuevo conglomerado se llama Grupo Gens y agrupa una decena de empresas fundadas o adquiridas por los empresarios ligados a De Vido en los últimos cinco años. En el curioso holding hay firmas dedicadas a rubros tan desparejos como los agroalimentos, la industria metalmecánica, el negocio del entretenimiento, laboratorios y biotecnología, la construcción y los desarrollos inmobiliarios. A todas estas cosas se dedican ahora estos hermanos treintañeros de Arteaga. Allí hay mucha gente que todavía no se la cree: "Estos chicos deben ser testaferros de alguien. No puede ser que hayan crecido tanto en tan poco tiempo", comentan vecinos de este pueblito santafesino ubicado en el corazón de la zona agrícola. Roberto, el mayor de los Vignati, se construyó aquí una fastuosa casa que muchos envidian y además está montando un feed lot (corrales para engordar bovinos) en un campo próximo al pueblo. Según datos oficiales, a través de las firmas Bioart y Caisa, los hermanos son dueños de unos 800 bovinos que crían en un campo ubicado en General Lamadrid, Buenos Aires. Pero la verdadera pasión del jefe del clan Vignati no pasa por las vacas sino por los equinos. En los últimos años realizó una inversión millonaria en un moderno haras para caballos de carrera. Su stud se llama Juan Antonio y compró "purasangres" por más de un millón de dólares, que suelen darle buenas noticias en los principales hipódromos. La última carrera la ganó a fines de junio pasado.


Una vista de la mansión que Roberto Vignati construyó en su Arteaga natal.

Hay que detenerse en la conformación del Grupo Gens, que cuenta con lujosas oficinas en Puerto Madero (justo delante del puente De la Mujer) y en un fastuoso edificio ubicado en la costanera norte de Rosario, para reparar con claridad en el vertiginoso crecimiento de los negocios de estos hermanos. Está conformado por:

Marisa SA (2013): Es la sociedad que tomó los viejos Talleres Marisa SRL, la empresa del abuelo y la madre de los Vignati, que los hermanos habrían comprado luego de hacerse cargo de los pasivos. 

Caisa SRL (2011): Es la empresa agrícola que reemplazó a Bioart. Primero se especializó en la venta de fertilizantes pero luego incorporó otros negocios, como la ganadería, el transporte de granos, la siembra en campos propios y de terceros, la exportación, etc.

Magics Colors SA (2013): Es una distribuidora de pintura que había sido creada un par de años antes y que los Vignati, a través de una de las hermanas, compraron. Posee un local en Cruz Alta, Córdoba.

Inarg SA (2014): Los hermanos han canalizado a través de esta firma los negocios de venta de maquinaria vial y agrícola-ganadera.

Rosart Desarrollos (2014): Fue fundada para hacer negocios inmobiliarios, “desde la adquisición de tierras hasta la evaluación de nuevos proyectos, la gestión de la construcción, el marketing, la comercialización y la gestión financiera”, explicaron los hermanos.

Inhia SA (2014): Es una fábrica de criques y bombas hidráulicas que los Vignati compraron en su pequeño pueblo.

Grupo Gens (2015): Roberto creó esta firma no solo como nave insignia de su grupo sino también para administrar su imponente haras de caballos, entre otros negocios agropecuarios. 

Plus Multimedios SA (2015): El grupo Vignati incursionó en varios proyectos mediáticos, como la compra de varias radios en Casilda y Santa Fe, y la creación de "Rosario Plus", un diario digital que transmite desde enero de 2015 y es dirigido por un periodista de Fútbol para Todos.

Serpelat - Servicios Petroleros Latinoamericanos SA (2015): Esta curiosa sociedad se dedica a un negocio millonario: la provisión de equipos y sistemas portátiles para la inyección de pozos petroleros y otras tareas vinculadas a "la exploración, producción, extracción y refinamiento de hidrocarburos”, rubro desconocido para Vignati pero no para De Vido.


El empresario santafesino Roberto Vignati en el acto de cierre de campaña de Nicolás Maduro, en Caracas.

Sociedad Latinoamericana de Entretenimiento SA (2015): Fue creada para administrar la última adquisición de los hermanos: el paquete accionario del elegante Park Hyatt Hotel Spa y Casino de Mendoza, con 186 habitaciones, uno de los más lujosos de toda la región cuyana.

Regent Casino Management SA (2015): Fue creada junto a otros empresarios vinculados con De Vido, para dedicarse al lucrativo negocio de juegos y los casinos. En el hotel de Mendoza hay 612 máquinas tragamonedas y 25 mesas de juego.

Sanctuary Collection SA (2016): Es el más reciente y llamativo de los emprendimientos en que participan los Vignati. La empresa dice administrar “la colección privada más importante de casacas y objetos históricos del fútbol mundial". La colección incluye centenares de camisetas de equipos tanto de la Argentina como del extranjero. Entre ellas las remeras del "épico Brown del Alumni de 1893 y la perteneciente a Guillermo Stábille en el Mundial 1930".

http://www.clarin.com/politica/hermanos-ligados-Vido-millonarios-record_0_1609039255.html

2.- Más vínculos de De Vido con un empresario favorito del chavismo

Sospechas de corrupción.El ministro había negado relación con el grupo Vignati, muy favorecido en Venezuela, que pauta publicidad a su esposa.
Clarin.com - Política - 19/11/15
Matías Longoni

“Desmiento que la firma Bioart SA y/o talleres Marisa y/o algún integrante de la familia Vignati tenga vinculación comercial conmigo o con el Ministerio a mi cargo”, escribió de puño y letra el titular de Planificación Federal, Julio De Vido, el 7 de julio de 2014. Por entonces Clarín publicaba una extensa investigación sobre los negocios del grupo Vignati en Venezuela, un territorio dominado únicamente por el poderoso ministro. Un año después, ha surgido cuantiosa evidencia de que todas esas empresas han venido pagando desde hace un par de años generosas pautas publicitarias en programas y revistas producidos por Alessandra Minnicelli, la esposa de De Vido. Bioart SA, Agroexportadora SA, Talleres Marisa SRL y Fertilizantes Caisa son todas sociedades ligadas al clan Vignati, una familia oriunda del modesto pueblo santafesino de Arteaga, que ha multiplicado su patrimonio vertiginosamente en los últimos años. Esas firmas también son anunciantes fieles de la revista FONRES y el programa de televisión “40 minutos RSE”. Ambos productos, dedicados a la temática de la responsabilidad social, pertenecen a Fonres SA, creada en 2008 por Minnicelli y estrechamente ligada a la familia De Vido. Julio, el único hijo del segundo matrimonio del ministro, asumió en abril pasado como director en la empresa. Consultada por Clarín, la propia Minnicelli aclaró que “Fonres SA no mantiene vínculos ni personales, ni contractuales ni presta servicios a esas empresas”, aunque admitió que “son auspiciantes” suyos desde noviembre de 2011. Esa relación tiene cuatro años y sigue hasta ahora, como si nada hubiera pasado en medio.

Una serie de facturas publicadas por el sitio anónimo Tangoleaks.com, que fueron extendidas por la empresa de Minnicelli para cobrar dicha publicidad, permiten saber que el costo del auspicio televisivo llega actualmente a los 30.000 pesos mensuales, y que una cifra similar cuesta la publicidad sobre dos páginas de la revista. Las cifras incluyen IVA, pero aún así resultan bastante abultadas para los valores reales que se manejan en el negocio publicitario a ese nivel. La investigación sobre los negocios de los Vignati en Venezuela no solo reveló que Bioart SA había desplazado a la Federación Nacional de Entidades Arroceras de los contratos para proveer ese grano al gobierno chavista, provocando un perjuicio a esa economía regional que dura hasta estos días. Sin antecedentes, la misma firma exportó maíz con sobreprecios de hasta 80% y actuó como intermediaria en los negocios de exportación de maquinaria agrícola.  Talleres Marisa, en tanto, cobró desde 2008 unos 21 millones de dólares por diversos contratos firmados con Caracas, en el marco de las negociaciones que siempre timoneaba De Vido. Agroexportadora SA, por su lado, es una firma de Arrecifes con la que los Vignati también intentaron hacer negocios en Ecuador. Pero todo terminó mal cuando su representante allí escapó tras haber recibido un crédito estatal de 800 mil dólares. La mejor prueba de la buena recepción que los Vignati tenían en ambos gobiernos, de todos modos, la brindó la hija del fallecido presidente Hugo Chávez, María Gabriela, cuando subió a las redes sociales un par de fotografías suyas con Roberto y María Eugenia Vignati, y el embajador argentino Carlos Cheppi, un hombre del riñón del ministro De Vido. “Mis hermanos argentinos”, los llamaba Gaby. w

http://www.clarin.com/politica/de_vido_venezuela_arroz_0_1470453004.html


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