EA 379 - El juez Canicoba Corral, no soy soldado de la Campora, como mínimo General

Canicoba Corral: "Yo no soy soldado de La Cámpora, como mínimo, general"

El juez ironizó sobre su supuesta cercanía con el Gobierno y rechazó las versiones que lo señalan como el emisario del kirchnerismo para negociar una tregua en Tribunales. Presuntas negociaciones para que su hijo sea elegido magistrado

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Marcado desde hace tiempo como uno de los jueces afines al oficialismo, Rodolfo Canicoba Corral apeló a la ironía para negar su vínculo con la administración nacional: "Yo no soy soldado de La Cámpora ni de nadie. Desmiento terminantemente que yo sea el emisario del Gobierno para negociar una tregua con Comodoro Py. Además, como mínimo, soy general".

"Yo sólo soy un veterano que aconseja en tiempos agitados", aseguró el magistrado que la semana pasada volvió a quedar en el centro de la escena, al ser señalado como el hombre que llamó al fiscal federal Gerardo Pollicita para advertirle que podía ser víctima de un "carpetazo" si apelaba el desistimiento de la denuncia contra la presidente Cristina Kirchner que firmó el juez Daniel Rafecas por el supuesto encubrimiento a Irán en el caso AMIA.

"Hablé con Pollicita, sí. Pero fue para darle un consejo, no para transmitirle una amenaza o un apriete", aclaró Canicoba Corral en declaraciones a La Nación. "Le dije: 'Hacé lo que tengas que hacer y tené cuidado'", apuntó.

El titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 6 desde junio de 1993, cuando Carlos Menem firmó el decreto de su designación, explicó que su advertencia tuvo una connotación distinta a la que se le dio. "Todo juez debe tener extremo cuidado con cada paso que da en su función, pero más aún durante los períodos electorales, porque sus decisiones pueden convertirse en un hecho político, provocar un hecho político o interpretarse como tal", fundamentó.

Adrián Escandar 162

La información sobre su participación como representante del Gobierno en la supuesta negociación para pactar una tregua con los jueces federales de Comodoro Py incluía un dato relevante que apuntaba al rédito que obtendría Canicoba Corral: a cambio conseguiría que su hijo Emiliano fuera nombrado juez federal de San Martín.

El magistrado también se desligó de esa acusación: "Ese concurso está dando vueltas desde hace años. Mi hijo había quedado ternado, pero ya estaba sin chances; después, por factores externos, y ante la ausencia de mejores candidatos, resucitó para ese cargo. Así que no fue porque yo haya hecho o dejado de hacer algo".

Para redondear su defensa contra las acusaciones por su cercanía con el poder de turno, Canicoba Corral rememoró su accionar en un par de casos resonantes: recordó que avanzó "contra María Julia Alsogaray", no cuando se lo quisieron imponer los diarios, "sino cuando tenía las pruebas para hacerlo". Y destacó: "El único de Comodoro Py que se enfrentó a (Antonio) Stiuso soy yo".

Fecha  : 15 de Marzo de 2015
Fuente : Infobae

https://www.infobae.com/2015/03/15/1715975-canicoba-corral-yo-no-soy-soldado-la-campora-como-minimo-general/



Kanikoba Korral

Sirvió al relato macrista de la lucha contra las mafias. Ahora recibe el favor kirchnerista para limpiar legajo y honor. ¿A quién le conviene el salvataje? Retrato de un pura sangre de Comodoro Py.

Rodolfo Arístides Canicoba Corral siempre defiende su buen nombre. El juez federal que atiende el juzgado N ° 6 de Comodoro Py desde 1993 acaba de dar una muestra más de que no lo alteran ni los cambios de ciclo. Es tan capaz de cumplir el deseo de Mauricio Macri y Daniel Angelici de enviar a la cárcel a Omar “El Caballo” Suárez para darle crédito al discurso antimafia del gobierno de los ceos como de cerrar un acuerdo por su sobrevida con el voto a mano alzada del kirchnerismo en el Consejo de la Magistratura.

Ya en noviembre pasado, el consejero entonces cambiemista y abogado radical Juan Pablo Mas Vélez había pedido desestimar las denuncias contra Canicoba. Ahora con el voto de los oficialistas Gerónimo Ustarroz -hermano del ministro de Interior, Eduardo De Pedro-, Vanesa Siley e Inés Vergara; el abogado zigzagueante Diego Molea y el juez Alberto Lugones, la Comisión de Acusación del Consejo desestimó cuatro denuncias y dejó en pie, acaso por un error involuntario, el expediente donde se investigan 20 vuelos privados a Punta del Este del juez en jets de empresarios como Cristiano Ratazzi, la familia Werthein y Gustavo Elías. En la próxima reunión del Consejo, el plenario tiene que votar con el objetivo de lograr el milagro de limpiar el CV de Canicoba.



En el teatro de la grieta, la voluntad de la familia Mahiques coincide en este caso con la de los leales a Cristina Fernández. Mientras algunos esperan que se jubile en julio cuando cumpla 75 años, otros intuyen que el porteño que empezó como meritorio en la Justicia bonaerense y es célebre entre los jueces federales seguirá ofreciendo su servicio patriótico con favores de algún tipo.

En el oficialismo reconocen que hubo un acuerdo, aunque no de última hora. Ya en noviembre pasado, cuando Cambiemos se partió entre la línea Carrió y la línea Angelici en la Magistratura, los consejeros alineados con CFK se disponían a cubrir a Canicoba. 

Por eso, hay quienes piensan en una especie de pago retroactivo por una deuda contraída con el magistrado o con sus socios, que son muchos. Todavía no está claro para qué puede servirle a Cristina, salvo que se crea que un juez de esa estirpe puede abrir un canal de negociación con la familia de Comodoro Py por los juicios que acumula la vicepresidenta en la guillotina tendenciosa de Retiro.

Al Presidente seguro le sirve menos, no sólo porque Canicoba se dedicó a perseguir a su amigo Claudio Moroni cuando estaba en el llano. Sobre todo, porque la reforma judicial con la que pretende dejar atrás la podredumbre coincide con la consagración de un juez emblema en la conexión que une a los servicios de inteligencia con los tribunales federales.


UN SERVICIO TRUCHO. Entre las cinco denuncias que Canicoba acumula en su contra figura la del sindicalista Suárez por sus vínculos con Santiago Viola, un abogado que formó parte de la intervención en el SOMU ordenada Macri y exhibe un frondoso mapa de relaciones con la ex SIDE amarilla. 

Viola es el hijo de Claudia Balbín, otra abogada cercana a Eduardo Miragaya, el ex fiscal que aterrizó en lo alto de la AFI durante la era Arribas. Viola y Miragaya fueron denunciados por instigar a testigos falsos a declarar que el juez Sebastián Casanello había visitado la quinta de Olivos durante la presidencia de CFK.

Ejemplo de lo peor en más de un sentido, la cabeza de Suárez fue exhibida por el macrismo como prueba de purificación trucha en el universo gremial y sirvió para avanzar contra el sindicalismo en todas las líneas con la prédica por la flexibilización laboral. Casualmente, en 2017, el mismo Canicoba que mandó a la cárcel a Suárez impulsado por Gladys González y Viola sobreseyó en apenas tres meses al bróker Arribas en la causa Odebrecht.

La sintonía fina con la calle 25 de mayo no es nueva. Apartado por Canicoba en una causa de fondos reservados, el experto de la Corte Alfredo Popritkin lo denunció ante el Consejo de la Magistratura por el supuesto cobro de sobresueldos. Según Popritkin, fue Carlos Fayt el que le contó en una reunión privada de 2004 que Canicoba “percibía la suma de US$ 14.500 mensuales por encima de su sueldo, provenientes de la SIDE”. 

Canicoba declaró entonces que se llevaba mal con Stiuso, aunque los memoriosos aseguran que fue el primer juez en tener la causa AMIA cuando debutó la línea de montaje Jaime sobre el atentado. Habrá sido la fortuna quizás, pero cuando Juan José Galeano cayó en desgracia y Stiuso-Nisman sobrevivieron, el expediente retornó al juzgado de Canicoba.

Siempre impecable, casi como si no le pasaran los años, el magistrado logró, producto del esfuerzo, un merecido buen pasar. Como muestra está Gadega, la sociedad de activos millonarios que, según publicaron los periodistas Iván Ruiz y Maia Jastreblansky en La Nación, creó junto a su esposa, Viviana Tejada Soriano. Su ascendencia en Comodoro Py es indudable. De ahí que le hayan puesto su nombre al famoso torneo de truco que se juega desde hace décadas entre jueces federales, camaristas y empresarios, “Rody Cup”. Una distinción honorable.

¿JUSTICIA LEGÍTIMA? 

Con problemas para oír lo que no le conviene, Canicoba tiene el mérito de haberse consolidado como el único magistrado que sobrevivió durante un cuarto de siglo largo al servicio del poder de turno. Los enemigos que se activan en su contra, de manera intermitente, nunca son más que sus amigos. Junto con María Romilda Servini, expresan todas las virtudes de la familia judicial. 

Preceptor, docente en escuelas técnicas, penalista y asesor del intendente duhaldista Carlos Brown en San Martín, Canicoba conoció muy temprano a Luis Barrionuevo y lo mantuvo siempre en su circulo de afectos. Producto de esas coincidencias, el magistrado exhibía, encuadrado en su despacho, un cartel que le había regalado la hinchada de Chacarita: “¡Dr. Canicoba, haga justicia!!, clamaba.

El inoxidable que ahora ve con satisfacción cómo el oficialismo intenta limpiarle su CV ingresó primero como juez de Menores gracias a los oficios de peronistas como su exprofesor de Derecho Penal Jorge Casanovas, exministro del fugaz Carlos Ruckauf. 

Pero quedó inmortalizado en los noventa, cuando Domingo Cavallo lo anotó en la servilleta imaginaria de Carlos Corach. Según el exministro de Economía, Corach había tildado a Canicoba como empleado del exministro de Justicia menemista Elías Jassan. Lazos había: igual que Claudio Bonadio, Canicoba había hecho su curso de iniciación como asesor del ministro de Justicia Jorge Maiorano y al lado de Jassan, entonces su secretario en el área. Alineado con el sector ligado a Corach, el magistrado se dio el gusto de condenar a Cavallo y mandar a la cárcel a María Julia Alsogaray.




Exgobernador de Santa Cruz Sergio Acevedo. Tuvo que indemnizar a Canicoba por manchar su honor.

Pese a que tuvo fallos de lo más cuestionables en causas resonantes como la de los sobornos en el Senado, la prórroga de Cerro Dragón, que benefició a la familia Bulgheroni, y el expediente Odebrecht, Canicoba no permite que se lo asocie a lo peor. En 2013, logró que la Corte Suprema fallara a su favor en una causa contra Sergio Acevedo. 

El exgobernador de Santa Cruz y titular de la SIDE durante el gobierno de Néstor Kirchner había considerado, en una entrevista con Página 12, que en la corporación judicial había “seres detestables”. “¿Qué sistema de selección tuvieron esos jueces? Menem habló de la persecución de una Justicia que él mismo designó. Son los jueces de la servilleta”, dijo y fue demasiado. 

Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda, Carlos Fayt y Eugenio Zaffaroni lo condenaron a pagarle una indemnización a Canicoba por haber ofendido su buen nombre. Mientras el CELS llevó el caso a la CIDH por considerar que violaba la libertad de expresión, Canicoba se jactó durante años en privado de que se iba a ir de vacaciones a Punta con la plata del exgobernador.

De qué le puede servir al cristinismo salvar su trayectoria es materia de especulación incluso en la oposición cambiemista. El juez hoy tiene a su cargo una denuncia que reveló en octubre pasado El Destape en la que se investiga el espionaje ilegal contra una lista de 21 magistrados en la que figuran desde Maqueda hasta el mismísimo Canicoba. Hoy, además, subroga al exjuez Sergio Torres y atiende en ese juzgado causas que pueden ser importantes para exponer la pesada herencia del macrismo. Son anécdotas. Igual que Bonadio, Canicoba ya hizo lo más importante: constituirse como el poder permanente que fija el precio de la libertad ajena.

Por Diego Genoud
Fecha  : 16 de mayo de 2020
Fuente : Letrap

https://www.letrap.com.ar/nota/2020-5-16-16-21-0-kanikoba-korral



Canicoba Corral negó ser emisario del Gobierno para negociar una tregua con los jueces



Rodolfo Canicoba Corral. El juez federal Rodolfo Canicoba Corral negó "terminantemente" ser un emisario del Gobierno para negociar una supuesta tregua judicial con sus pares de Comodoro Py, aunque reconoció que habló con alguno de ellos para dar consejos "en tiempos agitados".

En una entrevista con el diario La Nación, Canicoba Corral aseguró: "Yo no soy un soldado de La Cámpora ni de nadie. Desmiento terminantemente que yo sea el emisario del Gobierno para negociar una tregua con Comodoro Py...Y además, soldado...como mínimo, soy general. 

Y además, yo solo soy un veterano que aconseja en tiempos agitados". Canicoba Corral rechazó haber actuado como nexo entre el Gobierno y los jueces para alcanzar una supuesta tregua, a cambio de lo cual impulsarían la designación de su hijo como magistrado.

Su hijo Emiliano fue designado el 17 de diciembre como juez federal, pese a que su pliego había quedado relegado. Canicoba Corral reconoció que el día anterior estuvo en el Ministerio de Justicia y que en esa oportunidad, le comunicaron que iban "a elevar" el pliego. "La decisión ya la tenían tomada", dijo.

También negó haber llamado al fiscal federal Gerardo Pollicita, quien reemplazó al fallecido Alberto Nisman en la denuncia por presunto encubrimiento contra la presidente Cristina de Kirchner, entre otros, por la causa Amia, para advertirle que se preparaba un "carpetazo" en su contra si apelaba el desistimiento firmado por el juez Daniel Rafecas respecto de la referida denuncia.

"Hablé con Pollicita, sí. Pero fue darle un consejo, no para transmitirle una amenaza o un apriete", aseveró y dijo que al fiscal le dijo: "Hacé lo que tengas que hacer y tené cuidado".

Fecha  : 14 Marzo 2015
Fuente : Ámbito

https://www.ambito.com/politica/canicoba-corral-nego-ser-emisario-del-gobierno-negociar-una-tregua-los-jueces-n3882680

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