EA 844 - Comisión nacional de energía atómica

Otra historia de corrupción en la Comisión Nacional de Energía Atómica, y van…



Había una vez una Planta de Irradiación en el Centro Atómico Ezeiza, que trabajaba desde los años 70. Apenas arribadas las autoridades K, comenzaron a perfilar una serie de pedidos de créditos FONTAR para disfrazar, como una manera más, la corrupción, el desvío de fondos y por supuesto dinero para funcionarios korruptos. El trámite lo inicio el entonces Gerente General Dr. Rubén Calabrese y el Presidente Abriata. Estos dos funcionarios se encuentran imputados en varias causas por malversación de fondos, enriquecimiento ilícito y otras calificaciones. 

El responsable técnico del proyecto es el Ing. González, intimo colaborador de Calabrese, y lo sigue siendo. Venida la Presidenta Boero los fondos se incrementaron y se “ordeno” que la obra la realizaría la Empresa Asesoramiento Tecnológico SRL, empresa cuyos dueños habían trabajado en la CNEA y tienen fluidos contactos con las autoridades. También esta gente forma parte de la INDESEABLE Agrupación Peronista cuyo líder es M. Bisauta. La obra se inició, se pagó en su totalidad y saben que el sistema de transporte no funciona.

http://www.asestecsrl.com.ar/inicio.htm

Según nos comento un alto funcionario de Administración y Finanzas, alguien de CNEA se llevó el 30%, no pudo o no quiso pasarnos el nombre. Entendemos el miedo de esta gente no solo por haber pasado muy malos momentos, sino porque no se puede confiar en nadie. Ni Jurídicos, ni Auditoría, etc. 

Por eso mismo, ahora están destinando fondos para finalizarla a cargo de la CNEA con personal de la misma COMISIÓN. Pero Boero, Bisauta y Calabrés decidieron no hacer juicio a la empresa que debía hacer la obra pues son amigos y como los van a “joder”, además se haría publica la “COIMA”. 

O sea que la obra va a salir 120% más de lo presupuestado originalmente. Según designios del flamante Ministro de Energía puso al lobo a cuidar las gallinas, un funcionario híper K, Julián Gadano (los ojos y oídos de Parrilli) es quien debe accionar en el caso que les presentamos. Lo hará? Lo dudamos.
FONTAR

N° de Resolución  Fecha Línea    Convocatoria-Ventanilla
024/05                24/01/2005    Expte. CAI 077 – 
CNEA ampliación financiamiento

Asunto de resolución

“Hacer lugar a la solicitud de ampliación del financiamiento y a la extensión del plazo de ejecución del proyecto “Modernización de las instalaciones desarrollos y servicios de radioisótopos y radiofármacos y compuestos marcados y planta de irradiación para la prestación de servicios de diversos tipos de industrias” presentado por la CNEA en el Expte PMT CAI 077 quedando la estructura de costos como se indica en el Anexo I del presente acto administrativo.”

En http://www.cnea.gov.ar/sites/default/files/cap9_10.pdf

Operaciones – Instalaciones nucleares: CAI 077 “Modernización de las instalaciones de desarrollo y servicios de radioisótopos, radiofármacos, compuestos marcados y planta de irradiación, para la prestación de servicios a diversos tipos de industria”, cuya cuota asciende a $ 263.303, habiéndose cancelado 3 cuota de un total de 12. Aquí el responsable de hacer conocer el “supuesto” sistema de transporte es el Lic. Rubén Sutelman (Relaciones Institucionales) el que fue nombrado justamente para montar el relato en el que parece que todo se hace en tiempo y forma., PERO EN REALIDAD EL SISTEMA JAMÁS FUNCIONARA. Para conocerlo al enviado de De Vido pueden recurrir al siguiente link

http://documentos.mideplan.go.cr/alfresco/d/d/workspace/SpacesStore/ecf1b7ad-db2a-4fd2-9c9c-ddce6b4cfb28/comunicacion-ciudadano-presentacion-2004.pdf

Les sugiero investigar todos los préstamos FONTAR, fue o es un curro fenomenal. Creemos que después del acuerdo De Vido-Caputo no se podrá investigar nada en la CNEA.

Por Roberto Corcuera • 
Fecha  : 23/02/2016 
Fuente : El Informador Público

https://www.informadorpublico.com/corrupcion/otra-historia-de-corrupcion-en-la-comision-nacional-de-energia-atomica-y-van


Caso de corrupción en la CNEA

Durante Noviembre de 2007 se produjo un escándalo por las denuncias de corrupción en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), suspendiendo de manera "preventiva" y por el lapso de 30 días, según lo establecido en el artículo 57 de la resolución de directorio 42/99, al gerente general de la comisión, Rubén Calabrese y al presidente de la empresa estatal Dioxitek, Santiago Morazzo. Ambos han sido acusados de haber intervenido en una maniobra que posibilitó un desvío millonario de fondos destinados a brindar "asistencia" para terminar la central atómica Atucha II. 

La CNEA recibió ese dinero para brindar capacitación y apoyo técnico a la empresa que construye la central. Pero decidió tercerizar el contrato y recurrió a Dioxitek S.A., que pertenece a la CNEA en un 99%. Le transfirió para ese fin 6 millones de pesos (aproximadamente 1,9 millones de dólares).[1]

Referencias
Separan a funcionarios del área nuclear acusados de corrupción

Más sobre Atucha II Por Alfredo Losada (Perfil)

Un informe sobre el desvío millonario en CNEA apunta a uno de sus pesos pesados Mientras avanza la causa por el manejo irregular de 6 millones de pesos en el marco del proyecto Atucha II, un nuevo documento menciona como parte de la maniobra al gerente general de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Rubén Calabrese, único sobreviviente de la cúpula de la anterior gestión en el organismo. 

El informe ya está en manos de la Justicia Federal, luego de una presentación de Ricardo Monner Sans. Documento. PERFIL accedió a un nuevo paper sobre los manejos de fondos para Atucha II. La crisis que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) por el desvío de $ 6 millones sigue escupiendo documentos. PERFIL tuvo acceso a un extenso análisis de rendición de cuentas interno, que detalla el manejo irregular de esos fondos provenientes del proyecto Atucha II a través de la empresa estatal Dioxitek. 

Según señala ese texto –que el 9 de abril llegó al escritorio de la actual presidenta del organismo, Norma Boero–, las operaciones fraudulentas detectadas se realizaron “sobre la base de acuerdos de la Gerencia General de la CNEA con la Presidencia de Dioxitek”. 

Esto podría complicar al único sobreviviente de la antigua cúpula de la Comisión, el gerente general, Rubén Calabrese. Lo cierto es que hasta el momento, el único rebote que tuvo el paper de 22 carillas fue que Boero decidió desplazar a su autor cuatro días después de haberlo recibido. 

El hombre en cuestión es el ex gerente de Administración y Finanzas, Miguel Mazzei. Y entre quienes caminan los pasillos de la CNEA, aseguraron que esta decisión responde a presiones de la Secretaría de Energía, que no tiene mucho interés en que este asunto siga generando problemas. “Creo que es una equivocación. 

Es una decisión política que no puedo objetar porque proviene de un superior, pero creo que es un error porque se castiga a quien ha hecho mucho por esclarecer lo sucedido: a lo mejor me sacan porque averigüé demasiado”, fue todo lo que dijo Mazzei a PERFIL. Acciones. 

El informe, mucho más contundente, ya está en manos de la Justicia luego de una presentación realizada por el abogado Ricardo Monner Sans, y señala que “sobre la base de acuerdos con la Gerencia General de CNEA, Dioxitek realizó distintas contrataciones para la adquisición de bienes y prestaciones de servicios (...) supuestamente relacionados con las acciones” del convenio de colaboración firmado entre ambas para la finalización de Atucha II. 

El párrafo apunta directamente a Calabrese, quien ha logrado eludir hasta el momento las citaciones judiciales, y se ha mantenido en su cargo, cosa que no sucedió con el ex presidente de CNEA, José Abriata; su segundo, Carlos Rey; y el ex titular de Dioxitek, Santiago Morazzo. 

Entre las operaciones detalladas, hay algunas reveladas por este medio hace cuatro meses, como la contratación de un estudio por $ 218.140 con Aladite, una ONG que tiene entre sus fundadores al contador Claudio Callieri, quien se desempeñaba como jefe de Programación y Control de Gestión de Dioxitek. Este caso y otros nueve detallados por el informe, a partir de las facturas presentadas por Dioxitek, indican que esa empresa debe devolver a CNEA $ 4.599.292, ya que, pese al cambio de autoridades, el dinero no regresó al lugar del que nunca debió haber salido.

Fuente : El Club De La Pelea Nuclear
Fecha  : 

http://elclubdelapeleanuclear.blogspot.com.ar/2008/05/corrupcin-de-enciclopedia.html



Cerro Solo, Chubut: el fabuloso negocio del uranio


Cerro Solo es un importante yacimiento de uranio ubicado en el centro norte de Chubut. En 1997 consultores de Nuclear Assurance Corporation International completaron el estudio de prefactibilidad, pero todo el esfuerzo, y los gastos del trabajo, lo afrontó la propia Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). 

El yacimiento se licitó en 1999 con un contenido de 4.600 toneladas de uranio, conforme a 410 perforaciones. En aquella oportunidad varias corporaciones mineras de Sudáfrica, Australia, Canadá, Francia y Estados Unidos desestimaron la concesión y una sola mega minera formalizó una propuesta pero rechazando el pago previo de 3 millones de dólares que reclamaba la CNEA (el Estado argentino) por sus investigaciones de campo ya efectuadas, dinero que era lógico recuperar. 

Quien esto escribe le había entregado al gobernador de Chubut de entonces, Carlos Maestro (UCR), la información completa denunciando que la licitación no incluía debidamente la explotación de yacimientos importantes de molibdeno y renio que acompañaban al uranio, motivo de la oferta. 

El molibdeno aparece en Cerro Solo con una ley promedio de 0,3% sobre 1.500 toneladas, pero –según los geólogos que trabajaron en el yacimiento– la presencia asociada de renio es mucho más importante. Esta confirmación se mantuvo en silencio. Se trata de minerales que alcanzan elevada cotización en el mercado internacional y que generalmente no son declarados por las transnacionales. 

En la carpeta elevada al Ejecutivo provincial chubutense expusimos nuestra oposición al daño territorial y al saqueo que significaba regalar tres metales críticos y estratégicos. A estas omisiones en la licitación había que agregarle una mayor: se licitaba por 4.600 toneladas de uranio pero el área extendida de Cerro Solo contiene más de 10.000 toneladas de este combustible nuclear y, por supuesto, buena cantidad de molibdeno y renio que habrían de llevarse por el mismo precio. 

El renio es un metal que se utiliza en aleaciones de acero en la industria aeronáutica y por el cual se llegó a pagar casi 25 mil dólares el kilo. En tanto el molibdeno, durante 2009, fue un mineral golpeado por el colapso económico mundial debido a los coletazos de Wall Street, pero se calcula que en el transcurso de 2010 superará holgadamente los 60 dólares por kilo. 

Estos metales que vienen asociados se utilizan para mitigar los costos de la explotación madre, motivo principal de la extracción. Es decir, las mineras entienden que en los convenios o licitaciones de explotación estos subproductos costean la actividad extractiva, como si se tratara de un pacto, un acuerdo de partes, y por lo tanto no son denunciados en la aduana, a pesar de que las empresas mineras dedican plantas especiales de recuperación de estos elementos que suelen dejar miles de millones en dividendos. Estos metales acompañan al uranio de Cerro Solo. 

Hace tiempo publiqué en diarios de Chubut que la prospección y exploración de Cerro Solo incluyó también la utilización de un avión DC3 equipado para rastrear una cuenca uranífera de enormes proporciones, que se extiende desde el centro norte de la provincia del Chubut hasta el centro de Santa Cruz. En Chubut, geólogos y técnicos de CNEA trabajaron en la obtención de muestras testigo y en el diseño de un área con cuatro cuerpos de uranio bien definidos. 

En los galpones de Los Adobes se hallan clasificadas las muestras testigo que responden a los distintos pozos prospectados y en la actualidad operan unas 50 personas a 450 pesos diarios de viáticos cada una, con sueldos aparte de 4.000 y 5.000 pesos mensuales, además de ropa, combustible, medios motrices, vivienda, asistencia médica. Un despilfarro. Son asalariados de lujo en un país diezmado por la desocupación y la pobreza. 

Son empleados que no consumen nada en las poblaciones aledañas, como Paso de Indios, un poblado de 1.070 habitantes que la CNEA utiliza como cabecera; incluso el agua mineral se les provee de la costa chubutense. Invitado por la CNEA, dormí en Los Adobes, en pleno campo de la meseta chubutense, y allí discutí sobre esa mina, nunca remediada, abandonada por más de 25 años. Fue en 1997. Recorrimos Los Adobes, Cerro Cóndor y Cerro Solo, yacimiento conexo con los anteriores. 

Podríamos decir que las primeras explotaciones de la CNEA fueron para consumo doméstico (190 toneladas de uranio en total, de Los Adobes y Cerro Cóndor), ahora son más de 10.000 toneladas de uranio y siguen divulgando que se trata de combustible para las centrales nucleares del país. Todos sabemos que no será así. 

Las intrigas y discusiones internas en las oficinas de la Comisión dan cuenta de posiciones enfrentadas entre empleados de tinte desarrollista, nacionalista, neoliberal y algún ingeniero de la izquierda nacional pretérita. Unos y otros sostienen antagonismos acerca de un mineral que –especulan– “debería ser explotado masivamente en todo el territorio argentino”; esto es, mantener algunos yacimientos para producción local y licitar internacionalmente otros, dejar la explotación en manos de las transnacionales con alguna participación oficial, explotar el mineral para consumo propio únicamente, canjear parte por tecnología de punta, acumular cuencas propias de uranio como reserva futura al considerarlo crítico y estratégico (la cuenca del golfo San Jorge, aún en investigación), etc., compone parte de la discusión del sector, pero en la mayoría de estos profesionales el silencio resulta la consigna ideal para seguir manteniendo puestos de privilegio. 

El mismo silencio que oculta la desaparición de veinte físicos de esa institución a manos de la dictadura militar en los años setenta. La autarquía de CNEA conserva el sello de su último mentor, el almirante Carlos Castro Madero. De ahí sale también la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) porque en realidad la CNEA se controla a sí misma. 

La CNEA y sus derivados integran un feudo de barones del átomo con total independencia, sostenidos y financiados por un pueblo que ignora muchas respuestas y que aún se pregunta cuál es el costo real del kilovatio núcleo-eléctrico, cuál será el costo real de Atucha II (la central de los escándalos financieros), cuando se remediaran las minas de uranio, causantes de patologías terminales, abandonadas hace más de dos décadas, cuándo se ejecutará el PRAMU, proyecto de remediación de esas minas, cuándo se oficializara la contaminación comprobada por la Justicia y se cerrará en consecuencia el complejo nuclear de Ezeiza con sus trincheras oxidadas, sepulcro de residuos nucleares derramados sobre el acuífero Puelche; cuándo decomisarán las dos centrales nucleoeléctricas con su vida útil ya vencida y cuándo se sabrá el destino millonario de partidas presupuestadas manejadas libertinamente. 

¿Cuándo? Mientras tanto, varios juicios por corrupción y malversación de fondos de la CNEA aguardan sentencia, aunque son muchas más las causas judiciales que debería afrontar una institución sin control que administra de manera feudal el erario que le destina el Poder Ejecutivo Nacional, de quien depende en forma directa. Por ahora la expectación frecuenta el dictamen definitivo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 1 (allanamientos en CNEA, NASA y Dioxitec 6/11/2007, por la desaparición de seis millones de dólares) y aguardamos también las sentencias del mismo Juzgado Nº 1 en la causa B103302/2007, Nº 7 Secretaria 13, causa 4415/2007, Nº 6 Secretaría 12, causa 5587/2007, y la del Juzgado en lo Penal Nº 8 por múltiples irregularidades detectadas por la SIGEN, pero habría que indagar desde su fundación en 1950 y veríamos el disparate de los valores proyectados de las plantas nucleares y su costo final. 

En realidad, la obtención de radioisótopos justifica el cinismo impúdico de la CNEA y la manoseada expresión “tecnología de punta”, porque, entendamos esto, criticar a la CNEA y opinar en contrario implica el riesgo de ser tildado de cavernícola. 

Otro engaño de la minería
por Javier Rodríguez Pardo * 
Autor de Vienen por el oro, vienen por todo. 

Fuente : Olca

http://www.olca.cl/oca/argentina/mineras170.htm



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